La empresa propietaria de Paperland abonó alrededor de $41,3 millones por todo el paquete de activos de Russ SRL. La marca de agendas continuará operativa bajo la nueva administración, mientras que la justicia determinó que los fondos disponibles solo alcanzarán para cubrir cerca del 30% de las deudas laborales.
La desaparición o reconfiguración de las pequeñas y medianas empresas con arraigo histórico en el mercado local suele reflejar las mutaciones estructurales que atraviesan los hábitos de consumo y los costos de producción en el país. Cuando una firma emblemática no logra asimilar la transición digital o el encarecimiento de sus insumos básicos, los tribunales comerciales activan los mecanismos de liquidación para salvaguardar el valor de las marcas sobrevivientes. Para las plataformas abocadas al pulso productivo y corporativo, analizar estos traspasos de activos resulta clave para entender la supervivencia de los nombres tradicionales en el mercado.
Las tradicionales agendas Citanova tienen un nuevo propietario luego de completarse la liquidación total de Russ SRL, la pyme fundada en 1946 que cerró sus puertas acorralada por el menor consumo interno, la suba de costos, los artículos importados y el avance de los soportes tecnológicos. La Justicia dispuso la venta en bloque de la compañía de 80 años de trayectoria, la cual fue adquirida por la firma Papiens SRL mediante un desembolso aproximado de $41,3 millones. La operación comercial contempló la marca Citanova, maquinaria industrial de última generación, vehículos, mobiliario y un stock de 292.000 unidades entre agendas terminadas, productos intermedios e insumos, lo que permitirá recuperar rápidamente la capacidad productiva.
En el plano judicial, el informe final de la sindicatura determinó que, tras descontar los gastos del proceso, quedaron disponibles $27,9 millones para distribuir. Estos recursos se destinarán de forma prioritaria a los créditos de los trabajadores despedidos; sin embargo, como las deudas por salarios y remuneraciones ascienden a $106,1 millones, los empleados solo recuperarán un 30% de lo adeudado.
