Tras una investigación de más de cuatro meses, la policía allanó un inmueble en el barrio La Movediza. Se secuestró droga valuada en 2,5 millones de pesos, elementos de fraccionamiento y detuvieron a la principal sospechosa, quien quedó a disposición del Juzgado Federal de Azul.
Las investigaciones orientadas a desarticular las redes de comercialización de estupefacientes al menudeo representan un eje prioritario en las políticas de seguridad que se despliegan en los distintos municipios del interior de la provincia de Buenos Aires. Cuando los puestos de venta logran mimetizarse en zonas residenciales mediante el uso de fachadas comerciales legítimas, las tareas de inteligencia previa y la recolección de pruebas sólidas se vuelven herramientas indispensables para que los magistrados ordenen los allanamientos. Para las plataformas informativas dedicadas al seguimiento de las causas penales, los operativos de las fuerzas especializadas y la lucha contra la delincuencia barrial, desglosar estos procedimientos resulta un factor clave para monitorear la seguridad en la región.
Un exhaustivo operativo contra el tráfico de sustancias prohibidas permitió desarticular de manera definitiva un activo punto de venta de drogas que operaba en las inmediaciones del barrio La Movediza, en la ciudad de Tandil, culminando con la detención de una mujer que fue señalada como la principal responsable de la actividad ilícita. El procedimiento policial tuvo lugar en una vivienda de la calle Misiones al 1900, luego de una investigación judicial que se extendió por más de cuatro meses y que logró demostrar que el inmueble funcionaba externamente bajo la apariencia de un comercio minorista del rubro almacén, una fachada legal utilizada expresamente para encubrir la venta de estupefacientes a los consumidores del sector. Durante el allanamiento, los efectivos pertenecientes a la Subdelegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas Tandil secuestraron una cantidad significativa de cocaína, cuyo valor de comercialización en el mercado local se estima en casi 2,5 millones de pesos, además de incautar balanzas de precisión, recortes de nylon para el acondicionamiento de las dosis y diversos elementos empleados para el fraccionamiento. La investigación penal preparatoria se encuentra bajo la órbita del Juzgado Federal Número 1 de Azul, cuyo titular, el doctor Gabriel Di Giulio, autorizó la irrupción en el domicilio tras convalidar las pruebas reunidas en las vigilancias secretas, contando además con la intervención en el terreno de la Fiscalía de Tandil conducida por el doctor Marcos Silvagni.
Las autoridades intervinientes destacaron que la neutralización de este punto de venta ilegal devuelve la tranquilidad a una zona residencial que se veía afectada por el movimiento de personas en horarios inusuales. El expediente continúa abierto y los peritos informáticos analizan los teléfonos secuestrados en el lugar para determinar si existían conexiones con proveedores de mayor escala en la región.
