Un informe privado elaborado sobre la base de datos oficiales del Banco Central reveló que la irregularidad por monto alcanzó el 18% en julio, impulsada principalmente por la fragilidad de los proveedores no financieros de crédito.
Las estadísticas oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reflejaron un nuevo incremento en la morosidad de los préstamos destinados a los hogares durante el mes de julio, consolidando una tendencia alcista sostenida en el tiempo.
De acuerdo con un relevamiento conjunto realizado por la consultora Eco Go y la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, el índice de irregularidad por monto escaló hasta el 18% del crédito total al séptimo mes del año, lo que representó una suba de medio punto porcentual en comparación con el período previo y un salto interanual de 10,3 puntos. Con este registro, el indicador acumuló veintiún meses consecutivos en ascenso. El informe detalló que el análisis contempla tanto la deuda contraída con el sistema bancario tradicional como aquella proveniente de otros canales de financiamiento, señalando que los proveedores no financieros de crédito concentran una mora por monto del 31,3%, superando con holgura el 15,8% registrado por los bancos. No obstante, como contrapunto favorable, el estudio destacó que la denominada mora operativa —que excluye los créditos en situación más crítica para evitar disparidades de criterio entre las entidades— se ubicó en el 11,8% de la cartera y comenzó a evidenciar una tendencia hacia la estabilización.
De este modo, el endeudamiento de los sectores familiares continúa reflejando el impacto de la contracción crediticia y el enfriamiento de la actividad económica a nivel nacional.
