Ubicado en el sur de la provincia de Buenos Aires, este pintoresco rincón del partido de Coronel Pringles combina postales naturales poco habituales, historia ferroviaria y una profunda tranquilidad a unas seis horas de viaje desde CABA.
Cuando se proyecta una escapada de fin de semana, los destinos tradicionales suelen acaparar la atención; sin embargo, a unos 560 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires se esconde Indio Rico, una apacible localidad que deslumbra por sus paisajes de agua y su ritmo rural.
Con una población inferior a los 1.000 habitantes, Indio Rico preserva la calma característica de los pueblos de campo, rodeado de extensas tierras y marcado por la cercanía con la cuenca del río Quequén Salado, convirtiendo al agua en la gran protagonista de su atractivo turístico. En sus alrededores, los visitantes pueden realizar caminatas, jornadas de picnic, paseos en kayak y pesca, descubriendo pequeños saltos de agua que rompen con la típica imagen de la llanura bonaerense.
Entre las principales actividades y puntos de interés para recorrer figuran:
- La antigua estación de ferrocarril, inaugurada en 1929 y refuncionalizada actualmente como Biblioteca Popular y Museo Ferroviario.
- El histórico Almacén de Marcelino López, uno de los comercios más tradicionales y representativos de la localidad.
- Los senderos y espejos de agua de la cuenca del río Quequén Salado, ideales para el contacto directo con la naturaleza.
- La emblemática Cascada Cifuentes, uno de los saltos de agua más impactantes del sur provincial, situado a unos 50 kilómetros de distancia.
- La tradicional Fiesta del Cordero al Disco, celebrada cada mes de febrero con propuestas gastronómicas regionales, música en vivo y actividades culturales.
Una alternativa perfecta para desconectar de la rutina urbana y redescubrir los tesoros ocultos del interior de la provincia de Buenos Aires.
