El intendente Ramón Lanús presentó los nuevos dispositivos en un acto oficial. Los equipos, de color naranja y con un alcance de 20 metros, funcionarán como una instancia intermedia ante situaciones de riesgo antes de recurrir a las armas de fuego.
La modernización de los esquemas de seguridad comunal en los municipios del Conurbano exige la adopción de herramientas tecnológicas que optimicen la capacidad operativa de los cuerpos de prevención local. Al incorporar elementos de disuasión que evitan el uso de la fuerza letal, las administraciones distritales buscan dotar a sus agentes de recursos tácticos que permitan neutralizar incidentes violentos en la vía pública de manera escalonada, resguardando la integridad física de los transeúntes y de los propios efectivos actuantes.
El municipio de San Isidro incorporó armas de baja letalidad a su Patrulla Municipal, con el objetivo de ampliar la capacidad de respuesta de sus oficiales ante situaciones de riesgo sin recurrir al uso de armas de fuego. El anuncio lo realizó el intendente Ramón Lanús en un acto oficial celebrado en el Golf de Villa Adelina, donde presentó los dispositivos frente a autoridades y personal de seguridad local. Desde la comuna subrayaron que estas herramientas no sustituyen a las armas de fuego —cuyo uso corresponde exclusivamente a las fuerzas policiales de la Provincia de Buenos Aires—, sino que funcionan como una instancia intermedia y escalonada para el control de agresiones.
La implementación de estos dispositivos se complementará con el despliegue coordinado de las unidades de monitoreo para registrar de forma fílmica los procedimientos de intervención urbana.
