Tras conocerse el dato de inflación de abril, el límite superior del esquema cambiario para fines de junio se fijó cerca de los $1.806,45. Si la cotización supera ese rango, el BCRA estará obligado a operar en el mercado.
El diseño de la política cambiaria del Palacio Hacienda introduce reglas de juego previsibles mediante mecanismos de indexación automática vinculados a la evolución de los precios al consumidor. Al establecer parámetros de flotación administrada, la autoridad monetaria busca acotar la volatilidad de la divisa norteamericana en el segmento mayorista, definiendo cuadrantes específicos donde la oferta y la demanda privadas operan con libertad antes de activar los resortes de contención oficial para preservar la estabilidad financiera.
La inflación de abril registró un 2,6%, lo que representó una baja de 0,8 puntos porcentuales frente al mes anterior y estableció el nuevo límite superior para las bandas cambiarias de junio. Este resultado, informado por el Indec, define hasta qué nivel puede avanzar el dólar mayorista antes de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) deba intervenir para evitar variaciones abruptas. Con los datos oficiales y el valor de cierre de abril, el tope para fines de junio quedará cerca de los $1.806,45. Si el billete supera esa marca, la entidad monetaria deberá operar en el Mercado Libre de Cambios (MLC).
El cumplimiento de estas metas cambiarias estará sujeto al ingreso estacional de las divisas provenientes de las liquidaciones de los complejos exportadores de la región agropecuaria.
