La Unidad Fiscal Rosario sumó los testimonios de seis nuevas damnificadas en la causa contra G. G. N.. Además de la captación por redes sociales y la venta de videos en el exterior, la Justicia le imputó la tenencia de material de abuso sexual infantil hallado en un allanamiento. Dictaron 90 días más de prisión preventiva.
La desarticulación de organizaciones criminales dedicadas a la explotación sexual mediante el uso de plataformas digitales requiere un exhaustivo análisis de los dispositivos de almacenamiento y los canales de captación virtual. Cuando el avance de las pesquisas fiscales permite enlazar la vulneración de derechos de mujeres jóvenes con el hallazgo de material pornográfico de menores de edad, las calificaciones penales se agravan de manera sustancial. Para los portales de noticias enfocados en la crónica judicial de las principales urbes, registrar las ampliaciones de estas imputaciones de alta complejidad resulta indispensable para dimensionar el alcance del entramado delictivo.
La Unidad Fiscal Rosario dictó la ampliación de la investigación sobre un presunto sistema de explotación sexual de mujeres mediante plataformas digitales. La medida se consolidó tras sumar los testimonios de seis nuevas víctimas, elevando a un total de catorce las mujeres identificadas en el expediente. La pesquisa, coordinada por el Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos junto a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), incorporó también la imputación por la tenencia de 44 archivos con material de abuso sexual infantil descubiertos en un allanamiento reciente. El acusado, un hombre de 30 años de origen rosarino identificado como G. G. N., permanece bajo prisión preventiva.
El juzgado federal interviniente ratificó la validez de todas las actuaciones y ordenó la continuidad del encierro preventivo del implicado mientras concluyen las pericias tecnológicas.
