La institución pediátrica incorporó Arcos en C de alta definición tras una inversión superior a los 1.546 millones de pesos, reemplazando equipamiento que superaba los quince años de antigüedad. Estos dispositivos permiten obtener imágenes precisas en tiempo real durante las cirugías, logrando una reducción significativa en la exposición a la radiación para los pacientes pediátricos y optimizando la capacidad operativa de los profesionales en las intervenciones de alta complejidad.
La trastienda de la gestión hospitalaria y la velocidad con la que se ejecutan los planes de inversión dominan el interés de la comunidad sanitaria que sigue de cerca la transformación del centro de salud. Según el vocero presidencial, Adrián Ravier, esta adquisición es el resultado de un proceso de reorganización administrativa que permitió destinar los fondos ahorrados hacia el equipamiento técnico necesario, priorizando la atención médica y el bienestar de los pacientes frente a las estructuras políticas sobredimensionadas previas.
Los pormenores del plan de inversión, que asciende a 30.000 millones de pesos, reflejan una etapa de orden y eficiencia financiera en la institución. El objetivo oficial es posicionar al Garrahan como el mejor hospital pediátrico de América Latina, enfocándose en la planificación estratégica y el reconocimiento al mérito del personal médico y residente. La renovación tecnológica no solo mejora las condiciones de trabajo, sino que asegura una atención de mayor calidad y precisión para los niños que dependen de los servicios especializados de este centro médico referente.
Las autoridades sanitarias supervisan el funcionamiento. Los nuevos equipos fortalecen la capacidad operativa de quirófanos.
