El Tribunal Oral en lo Penal Económico N° 3 dictó penas de prisión contra una red de empresarios, despachantes y operadores logísticos que ejecutaron una maniobra de contrabando agravado con un perjuicio fiscal superior a los 18 millones de dólares. La organización, que operó entre 2015 y 2016, utilizaba un sofisticado circuito documental paralelo para ingresar mercadería desde Asia declarándola falsamente como carbonato de calcio en la Aduana.
La trastienda de este fallo y la velocidad con la que el tribunal rechazó los planteos de nulidad de las defensas dominan el interés de la opinión pública judicial. Los jueces Alejandro Zabala, Karina Perilli y Fernando Machado Pelloni impusieron condenas de hasta siete años de cárcel para Walter Moglianesi, Miguel Ángel Elnen y José María Zaragoza, considerados coautores del delito. El tribunal fue contundente al confirmar las penas, validando las pruebas informáticas y la validez de los allanamientos realizados durante la instrucción, desestimando los alegatos sobre la violación del plazo razonable.
Los pormenores de la maniobra revelaron que, mediante 31 operaciones de importación, la organización evitaba el pago de aranceles reales ocultando cargamentos de telas y prendas de vestir. El fallo incluyó además la cancelación de la personería jurídica de las empresas TT Cargo S.A. y Cuiper S.A., utilizadas como pantallas para el flujo ilícito. Con estas sentencias, se cierra un capítulo clave en la investigación de una de las redes criminales más complejas que operó en el puerto de Buenos Aires sistemáticamente.
La Justicia puso fin a la maniobra. Los condenados iniciarán el cumplimiento de las penas privativas impuestas.
