14 agosto, 2026
bb7b86447ea5392f84bfb78ccc1bd95e45cdebde

La Cancillería uruguaya manifestó su preocupación luego de que el mandatario nicaragüense afirmara que en el país «no volverá a haber elecciones». El pronunciamiento se suma a las críticas de la Unión Europea y otros actores internacionales.

Uruguay expresó este domingo su preocupación por las recientes declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien aseguró días atrás que en el país «no volverá a haber elecciones», una afirmación que generó una fuerte reacción de la comunidad internacional.

A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo advirtió que las palabras del mandatario «ponen en duda la continuidad de las elecciones nacionales» en Nicaragua y reiteró su respaldo al respeto de los principios democráticos.

«La posición de Uruguay es que el pueblo nicaragüense pueda ejercer su derecho soberano a través de elecciones libres, plurales y periódicas, de conformidad con sus normas constitucionales y los principios que guían la integración regional», señaló la Cancillería.

Crece la presión internacional

El pronunciamiento del Gobierno de Yamandú Orsi se suma a una serie de cuestionamientos internacionales que surgieron tras el discurso de Ortega durante el aniversario de la Revolución Sandinista.

En ese acto, el mandatario sostuvo que en Nicaragua «no volverá a haber elecciones» para evitar que la oposición vuelva a disputar el poder, una declaración que luego fue relativizada por dirigentes del oficialismo, quienes aseguraron que sí habrá comicios, aunque bajo una reforma electoral y un nuevo marco constitucional.

Antes de la reacción oficial, el opositor Partido Nacional de Uruguay había reclamado al Ejecutivo una postura pública y calificó las declaraciones de Ortega como «totalitarias», al considerar que desconocen los principios básicos de la democracia representativa.

La Unión Europea también pidió elecciones

El sábado, la Unión Europea instó al régimen nicaragüense a garantizar elecciones «transparentes, inclusivas y creíbles», además de reclamar el respeto por los derechos humanos, la liberación de los presos políticos y el restablecimiento del Estado de derecho.

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, advirtió sobre el deterioro de la situación política en Nicaragua y pidió abrir un diálogo que permita una salida democrática a la crisis que atraviesa el país.

La respuesta del régimen

El Gobierno de Nicaragua rechazó las críticas internacionales mediante un comunicado de su Cancillería, en el que calificó los cuestionamientos como «injerencistas» e «imperialistas».

Además, la vicepresidenta Rosario Murillo anunció que el oficialismo presentará una reforma electoral, mientras que el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, aseguró que las elecciones continuarán, aunque bajo nuevas reglas constitucionales destinadas, según afirmó, a impedir la «injerencia extranjera».

Las declaraciones y las posteriores aclaraciones volvieron a poner bajo la lupa al gobierno de Ortega, cuestionado desde hace años por organismos internacionales por las denuncias de persecución a la oposición, restricciones a las libertades políticas y falta de garantías democráticas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *