El alcalde-presidente Juan Vivas alertó sobre una “emergencia humanitaria y social” tras el ingreso de 1.500 migrantes en nueve días. Cientos de jóvenes lograron saltar la valla ante la falta de custodia policial.
La ciudad autónoma de Ceuta atraviesa un escenario de alta tensión tras el cruce masivo de miles de jóvenes marroquíes que desbordó las capacidades de contención del enclave español en el norte de África. Ante la gravedad del panorama, la Asamblea local se reunió de urgencia para exigir al Gobierno de España el cierre fronterizo y la intervención de las Fuerzas Armadas.
La crisis se agudizó en las inmediaciones del límite entre Castillejos y Ceuta, donde cientos de personas lograron sortear los controles y el espigón del Tarajal para ingresar a suelo europeo. Las autoridades locales denunciaron la inacción de las fuerzas de seguridad del país vecino en medio del flujo migratorio que saturó los centros de acogida.
En declaraciones a la televisión pública española, el titular del gobierno ceutí, Juan Vivas, remarcó que la ciudad se encuentra en un estado de “emergencia humanitaria y social absoluta”. La masiva llegada registrado en los últimos nueve días reactivó el reclamo al Poder Ejecutivo central para que declare la emergencia nacional y tome el control de la seguridad en la zona.
El Gobierno español evalúa las medidas a adoptar mientras la Junta de Portavoces de Ceuta mantiene la alerta máxima sobre el cordón fronterizo.
