Tras el anuncio de Donald Trump, la administración iraní ratificó un freno a las operaciones militares por 14 días y la normalización del tránsito en el Estrecho de Ormuz.

a tensión en Medio Oriente alcanzó un punto de inflexión este martes con la confirmación oficial de un alto el fuego temporal entre Teherán y Washington. El acuerdo, que inicialmente tendrá una vigencia de dos semanas, busca descomprimir una escalada que amenazaba la estabilidad global.
A través de un documento emitido por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional y replicado por agencias locales, Irán aseguró que la reapertura del paso marítimo será «completa y segura». Aunque las autoridades persas presentan esta instancia como un logro estratégico de su diplomacia, el pacto surge tras las intensas presiones de la Casa Blanca. Por su parte, Donald Trump calificó el desenlace como un éxito absoluto de su gestión, aunque evitó dar precisiones sobre qué sucederá si los términos se incumplen al finalizar el plazo previsto.
El mundo observa ahora si este paréntesis de quince días permitirá establecer una hoja de ruta diplomática duradera o si se trata solo de un alivio momentáneo en una guerra que Irán aún no da por concluida.
