La mega feria gastronómica en el Rosedal fue suspendida a último momento y se reprogramó para el próximo fin de semana.
Lo que iba a ser un banquete de quesos, vinos y pastelería de lujo en el corazón de Palermo quedó en la nada por ahora. Los fanáticos de la «vie en rose» se quedaron con las ganas este fin de semana porque la organización decidió patear todo siete días hacia adelante, obligando a los porteños a recalcular sus planes de paseo gratuito.
La Asociación Lucullus, que agrupa a los pesos pesados de la cocina gala en el país, cumple 15 años y quería tirar la casa por la ventana en el Rosedal. Sin embargo, el evento que debía realizarse este 9 y 10 de mayo pasó directamente al sábado 16 y domingo 17. ¿Era necesario suspender o se apresuraron con el pronóstico?
En las redes ya estalla el debate. Mientras algunos agradecen no mojarse mientras comen un croissant, otros critican que se pierda la oportunidad de disfrutar del espacio público en la fecha original. Lo cierto es que marcas como Gontran Cherrier y L’Epi ya tienen todo listo para el desembarco masivo frente al Monumento de los Españoles la semana que viene.
El plan sigue siendo el mismo: entrada libre, clases de cocina con chefs de renombre y música en vivo para sentirse en París sin salir de la Capital. Pero ojo, que el cambio de fecha suele traer amontonamientos imposibles. ¿Está el Rosedal preparado para recibir a la marea de gente que se acumuló tras la suspensión?
La cita ahora es el 16 y 17 de mayo, de 11 a 18.30. La pregunta queda flotando en el aire del parque: ¿Vale la pena esperar una semana por un flan pâtissier o estas reprogramaciones terminan matando el entusiasmo de la gente? Los que quieran ir, vayan preparando las zapatillas porque las paradas de las líneas 10, 37 y 130 van a explotar.
