El decreto firmado hoy pone fin a la libre disponibilidad de turnos y prestaciones para no residentes, priorizando el acceso de quienes habitan dentro de los límites de la General Paz.

Jorge Macri selló hoy un cambio de paradigma en la administración de los recursos públicos de la Ciudad. Mediante el decreto N°142-26, se oficializó que los habitantes que pagan sus tasas en Capital Federal tendrán la delantera en cualquier solicitud de servicios, desde educación hasta gestiones administrativas complejas.
El alcalde fue contundente al explicar que los ciudadanos de Buenos Aires han estado subsidiando, de manera indirecta, las carencias de gestión de otras provincias. «Se terminó», expresó Macri al referirse a la utilización de recursos porteños por parte de ciudadanos que no residen en el distrito. Si bien la medida garantiza la atención en casos críticos de salud o incidentes de seguridad, el resto de la oferta pública pasará por un filtro de residencia previa.
Las estadísticas respaldan la decisión oficial: la oferta de turnos médicos escaló un 30% recientemente, pero el flujo de personas provenientes de la provincia de Buenos Aires sigue representando una carga significativa para las arcas municipales. Con este nuevo esquema legal, se pretende agilizar la respuesta estatal exclusivamente para el electorado propio.
La normativa ya entró en vigencia y promete generar un intenso debate sobre la coparticipación de servicios en el área metropolitana.
