La histórica planta láctea, que había quebrado a fines de 2025, será reactivada por un nuevo operador bajo un esquema de alquiler.
Una de las noticias más esperadas por la cuenca lechera de la región se concretó frente a las puertas de la fábrica. Tras un extenso conflicto que incluyó un acampe de trabajadores, se anunció que La Suipachense reabrirá sus puertas de manera gradual, devolviendo la actividad industrial a una localidad golpeada por el cierre.
El acuerdo implica el alquiler de la planta a un tercero, quien se hará cargo de la operación técnica y administrativa. En esta primera etapa, se prevé la reincorporación de entre 25 y 30 trabajadores, un primer paso para revertir los 140 despidos que dejó la quiebra decretada por el juzgado de Mercedes. La reactivación dependerá ahora de las adecuaciones técnicas y habilitaciones correspondientes.
Las autoridades locales y gremiales celebraron el anuncio como un alivio para la cadena productiva de Suipacha.
