Doce gobernadores podrán pedir adelantos de coparticipación para evitar deudas externas. Buenos Aires, fuera del reparto.

La Casa Rosada decidió apurar la entrega de fondos a las provincias «amigas» para aplacar las quejas por la demora en las compensaciones prometidas. El beneficio consiste en el acceso anticipado a recursos coparticipables con una tasa de interés preferencial, destinado a doce gobernaciones del norte, sur y cuyanas.
El desembolso, que trepa a los 400 mil millones de pesos, apunta a desactivar focos de conflicto en un periodo de caída en las encuestas y ruidos internos en el gabinete. Los beneficiarios, entre los que se cuentan mandatarios que recientemente participaron en la Argentina Week en Nueva York, tendrán el alivio de financiarse a una tasa del 15%.
Desde el entorno de Diego Santilli, quien lidera ahora el diálogo con los gobernadores, aseguran que se trata de una política para evitar que las administraciones locales se endeuden de forma irresponsable en el exterior. No obstante, el trasfondo político es evidente: se busca el consenso para la reforma de la Ley de Glaciares, un «maná» que el Gobierno central considera indispensable para la llegada de inversiones mineras.
El Poder Ejecutivo enviará un decreto para formalizar este sistema de préstamos de corto plazo y limitar las negociaciones mensuales discrecionales.
