El velatorio público del exlíder de Los Redondos finalizó este lunes 8 de junio en el Polideportivo Gatica. La masiva convocatoria, que reunió a seguidores de todo el país, se convirtió en una de las manifestaciones populares más grandes de la música argentina reciente.
Las demostraciones de fervor colectivo ante la pérdida de los máximos referentes de la cultura popular suelen alcanzar magnitudes que desafían los registros estadísticos habituales de las concentraciones urbanas. Cuando el fallecimiento de una figura emblemática del rock convoca a contingentes provenientes de los puntos más diversos del mapa nacional, las estimaciones de asistencia se transforman en el indicador principal para calibrar el impacto social del acontecimiento. Para las plataformas informativas encargadas de documentar la actualidad de la provincia de Buenos Aires, consignar los volúmenes de concurrencia brindados por los cronistas de exteriores resulta indispensable para dimensionar la trascendencia histórica del suceso.
El último homenaje al máximo ícono del rock nacional culminó dejando una marca imborrable en el Conurbano bonaerense. El velorio de Carlos Alberto Solari, el Indio Solari, llegó a su fin este lunes 8 de junio en las instalaciones del Polideportivo José María Gatica, ubicado en el partido de Avellaneda. La ceremonia fúnebre dio inicio a las 10 de la mañana del domingo, momento desde el cual miles de personas comenzaron a congregarse en el predio para rendir tributo al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, quien falleció el pasado viernes 5 de junio a los 77 años de edad. La masiva afluencia de seguidores transformó la fisonomía de la localidad costera durante casi una jornada completa de conmemoración.
El cierre de los accesos al complejo deportivo dio paso a las tareas operativas destinadas a normalizar la circulación en el área afectada por la concentración.
