La jefa de la bancada de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, se plantó ante el rechazo de la Casa Rosada al pliego de María Verónica Michelli. Recibió el apoyo de la oposición dialoguista, pero la interna libertaria amenaza con trabar el debate de este jueves.
Las disidencias de criterio en torno a la ratificación de los pliegos para las magistraturas federales suelen tensionar la disciplina interna de las bancadas oficialistas en el Congreso de la Nación. Cuando los liderazgos parlamentarios deciden priorizar sus valoraciones técnicas o territoriales por encima de las directivas logísticas emanadas desde el Poder Ejecutivo, los acuerdos de gobernabilidad con los bloques aliados ingresan en un terreno de profunda incertidumbre, forzando la postergación de debates clave ante la falta de garantías operativas para sostener la postura gubernamental en el recinto.
La decisión de Patricia Bullrich de comunicarle al presidente Javier Milei que no acompañará el pedido para retirar del Senado la postulación de María Verónica Michelli como jueza federal abrió un estado de deliberación dentro de la bancada oficialista. Mientras varios senadores coinciden con la postura de Bullrich, otro sector con una fuerte verticalidad hacia el mandatario y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, cuestionó severamente la posición de la jefa de bloque. La disputa podría derivar en que el oficialismo retire del temario de la sesión de este jueves los dictámenes de los postulantes a jueces y fiscales federales.
Las próximas horas de negociación en la mesa de labor parlamentaria serán cruciales para determinar si se logra salvar la jornada legislativa o si el temario judicial queda completamente postergado.
