Guaminí, en el sudoeste bonaerense, combina playas de agua dulce, pesca deportiva, deportes náuticos y un importante sistema de lagunas. También conserva obras del reconocido arquitecto Francisco Salamone.
A unos 485 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Guaminí es una localidad bonaerense que combina naturaleza, actividades al aire libre y patrimonio histórico. Con menos de 3.000 habitantes, el pueblo se encuentra rodeado por un sistema de lagunas que se convirtió en uno de sus principales atractivos turísticos.
El Complejo Lacustre Las Encadenadas concentra buena parte de la actividad de la zona. Sus espejos de agua permiten realizar pesca deportiva, deportes náuticos, camping y distintas actividades vinculadas con la naturaleza.
Las tres lagunas que rodean Guaminí
El paisaje de Guaminí está marcado por tres lagunas que forman parte del sistema de Las Encadenadas, aunque cada una presenta características diferentes.
La Laguna del Monte es la más cercana al casco urbano y uno de los principales espacios recreativos de la localidad. Cuenta con costanera, sectores de playa, arboledas, camping y espacios destinados a los deportes náuticos.
También es un lugar utilizado para el avistaje de aves, debido a la presencia de distintas especies asociadas a los ambientes de humedal.
La Laguna Cochicó, en tanto, concentra buena parte de la infraestructura turística. Allí funcionan balnearios, campings, embarcaderos y proveedurías, además de distintos sectores destinados a la pesca deportiva del pejerrey, una de las actividades características de la región.
La tercera es la Laguna Alsina, ubicada cerca de la localidad de Bonifacio. Su entorno presenta un perfil más tranquilo y permite realizar actividades como pesca y observación de fauna. Las condiciones de su balneario pueden variar según el nivel del agua.
Qué hacer en Guaminí además de pescar
La pesca deportiva es uno de los principales motivos que llevan visitantes a Guaminí, pero no es la única actividad disponible.
En las lagunas también se pueden practicar kayak, remo y otros deportes náuticos, mientras que las zonas de camping permiten pasar tiempo al aire libre junto a los espejos de agua.
Las costas de Laguna del Monte y Cochicó cuentan con sectores de playa de agua dulce y espacios verdes para recorrer, mientras que los ambientes de humedal ofrecen oportunidades para observar aves y fauna autóctona.
La combinación de lagunas, playas y espacios naturales convirtió a Guaminí en uno de los destinos vinculados con el turismo de naturaleza en el sudoeste de la provincia.
El patrimonio de Francisco Salamone
Guaminí también tiene un atractivo que no está relacionado con sus paisajes naturales. La localidad forma parte del circuito bonaerense de obras realizadas por el arquitecto Francisco Salamone durante las décadas de 1930 y 1940.
Entre las construcciones que dejó en el pueblo se destaca el Palacio Municipal, además del antiguo matadero y otras obras que forman parte del patrimonio arquitectónico local.
Sus edificios se caracterizan por las formas monumentales y la combinación de elementos asociados al art decó, una de las marcas más reconocibles de la obra de Salamone en distintas localidades bonaerenses.
De esta manera, una visita a Guaminí permite combinar el recorrido por las lagunas con un circuito por algunas de las construcciones históricas más particulares de la provincia.
Cómo llegar a Guaminí desde Buenos Aires
Guaminí se encuentra a unos 485 kilómetros de CABA y el viaje en auto demanda aproximadamente cinco horas, dependiendo del tránsito y las condiciones del camino.
Desde Buenos Aires, una de las alternativas es tomar la Autopista Riccheri, continuar por la Autopista Ezeiza-Cañuelas y luego seguir por la Ruta Nacional 205 hasta Bolívar.
Desde esa localidad, el recorrido continúa por la Ruta Provincial 65 hasta llegar a Guaminí.
También existen servicios de micro de larga distancia que conectan Buenos Aires con la localidad, con un tiempo estimado de viaje de alrededor de seis horas y veinte minutos.
Con sus lagunas, playas de agua dulce, propuestas de pesca y deportes náuticos, Guaminí ofrece una combinación poco habitual entre naturaleza y patrimonio arquitectónico en una localidad de menos de 3.000 habitantes.
