La autopsia confirmó que la víctima murió antes de que comenzara el fuego. Su pareja está internada en estado crítico y bajo custodia policial.
La investigación de muertes violentas de mujeres en el ámbito doméstico exige la aplicación inmediata de protocolos con perspectiva de género para determinar si existen elementos de asimetría de poder o violencia previa. Cuando el agresor recurre a la destrucción del escenario del crimen mediante el fuego, la medicina forense resulta determinante para establecer la secuencia cronológica de los hechos y desarmar las maniobras de ocultamiento de pruebas destinadas a simular un accidente doméstico.
Un brutal hecho de violencia conmovió a la localidad de Bosques, en Florencio Varela, tras el hallazgo del cuerpo calcinado de Ana María Soraire, de 52 años. Aunque inicialmente los bomberos acudieron a la vivienda de las calles Pi y Margall y Luis Agote por un incendio generalizado, los peritajes posteriores cambiaron el rumbo de la causa. El examen forense determinó que la mujer presentaba múltiples heridas de arma blanca y que falleció antes de ser alcanzada por las llamas, lo que dio inicio a una pesquisa por homicidio calificado.
La recolección de testimonios en el entorno vecinal será clave para reconstruir el historial de violencia familiar en el corto plazo de la instrucción.
