El acuerdo entre el Banco Central y la autoridad monetaria china vence este jueves. El Ejecutivo busca mantener las mismas condiciones financieras y extenderlo por tres años.
En una carrera contra el reloj financiero, el Gobierno nacional avanza en las gestiones con Pekín para prorrogar el acuerdo de intercambio de monedas. A través del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la intención oficial es renovar el swap por otros tres años bajo los mismos términos vigentes.
El convenio marco que vence este jueves contempla una línea total de 130.000 millones de yuanes, equivalentes a cerca de 20.000 millones de dólares. Desde el Ejecutivo precisaron que la negociación se concentra de forma directa entre el BCRA, conducido por Santiago Bausili, y el Banco Popular de China, sin necesidad de trasladar delegaciones ni realizar firmas presenciales.
La estrategia argentina busca preservar el monto global disponible y mantener reservadas las condiciones de tasa aplicables a los tramos activados. Para la autoridad monetaria, el tramo chino representa un pilar de estabilidad «cuasipermanente» dentro del esquema de reservas internacionales del país.
Se espera que la firma digital del documento se concrete antes del límite fijado para esta semana.
