El Tesoro canceló un vencimiento de agosto ante el organismo multilateral. Tras haber superado los US$ 50.000 millones el día previo, los activos de la autoridad monetaria cedieron a US$ 48.835 millones.
El Gobierno nacional hizo efectivo este jueves el pago de US$ 850 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI) para cancelar una obligación correspondiente a principios de agosto. El desembolso impactó de forma directa en las arcas del Banco Central (BCRA), provocando una retracción diaria de US$ 1.224 millones en las reservas brutas, las cuales cerraron en US$ 48.835 millones.
La cancelación del compromiso financiero se produjo apenas 24 horas después de que los activos internacionales de la entidad monetaria perforaran el techo de los US$ 50.000 millones, alcanzando un valor máximo en casi siete años. Para hacer frente a la obligación sin caer en atrasos, el Ministerio de Economía utilizó fondos depositados en la entidad emisora, acumulados recientemente tras la colocación de deuda a 2029 y operaciones de rescate de títulos Bopreal.
Según precisaron fuentes del Palacio de Hacienda, el Tesoro y el Banco Central ejecutaron un mecanismo de ingeniería financiera con bonos Bopreal y letras intransferibles. A través de este esquema, la autoridad monetaria absorbió títulos en moneda extranjera para habilitar divisas al Tesoro, buscando al mismo tiempo sanear el balance del Central mediante la recompra de instrumentos de deuda interna.
Se aguarda que en las próximas jornadas los datos oficiales del Banco Central reflejen el impacto definitivo del pago y el ajuste en los depósitos en dólares del sector público.
