El canciller Gideon Sa’ar destacó la valentía del presidente Milei al declarar persona non grata a Mohsen Soltani Tehrani tras las amenazas del régimen islámico.

Argentina ha dado un paso decisivo en su política de relaciones exteriores al exigir la salida del país, en un término de 48 horas, del encargado de negocios iraní Mohsen Soltani Tehrani. Esta acción, respaldada fervientemente por el gobierno de Israel, se produce en un clima de extrema tirantez tras los cruces verbales entre la Casa Rosada y Teherán por la calificación de terrorista a la Guardia Revolucionaria.
El ministro Pablo Quirno fue el encargado de formalizar la salida del funcionario persa invocando la Convención de Viena de 1961. La administración de Javier Milei tomó esta determinación luego de recibir advertencias por parte de Irán que ponían en duda la responsabilidad del Estado argentino. La respuesta local fue contundente: utilizar las herramientas legales para retirar la inmunidad y el permiso de permanencia a Tehrani.
Por su parte, el representante de la diplomacia israelí, Gideon Sa’ar, manifestó su satisfacción por este movimiento. En sus declaraciones, Sa’ar puso énfasis en que la Argentina está liderando una defensa real de la libertad al no permitir que amenazas extranjeras condicionen sus políticas de seguridad nacional y su lucha contra el terrorismo internacional.
La expulsión se concretará en las próximas horas, dejando un escenario de incertidumbre total sobre el futuro de las relaciones comerciales y diplomáticas con Irán.
