Las cámaras empresarias se declararon en «estado de emergencia». Denuncian que el precio del gasoil triplicó lo que el Estado reconoce y exigen soluciones en la reunión clave de esta semana.
El sistema de transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) está al borde del colapso. Cuatro cámaras empresarias advirtieron que, si no hay respuestas concretas en la reunión de este jueves 30 de abril con la Secretaría de Transporte, la frecuencia de los colectivos —que ya opera con restricciones— sufrirá un recorte drástico, pasando del 85% actual a apenas el 50% de su capacidad habitual.
El conflicto radica en el desfasaje de costos. Según las empresas, el litro de gasoil se paga entre $2.100 y $2.444, mientras que la estructura de costos oficial solo reconoce $1.750. A esto se suma una deuda en compensaciones que supera los $128 mil millones. «Magos no somos», afirmaron los voceros del sector, quienes señalaron que la situación se agravó por la suba de combustibles tras la crisis en Oriente Medio.
Aunque el Gobierno nacional asegura haber adelantado pagos y actualizado subsidios en un 41% desde enero, las empresas sostienen que los montos son insuficientes. El recorte afectaría a millones de usuarios en CABA, el conurbano y La Plata, exceptuando a las líneas de Dota y Metropol que, por ahora, no adhieren a la medida de fuerza.
El jueves será el día D. El Gobierno enfrenta el dilema de aumentar subsidios en plena etapa de ajuste fiscal o autorizar un nuevo aumento del boleto que impacte en la inflación.
