El recorte afecta principalmente a la Red de Observación. Especialistas aseguran que la falta de personal podría comprometer la efectividad de las alertas por tormentas y granizo.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) atraviesa una crisis operativa tras la oficialización de al menos 140 despidos este jueves. La medida, que forma parte de los ajustes presupuestarios del Gobierno nacional, pone en jaque la estructura del organismo encargado de emitir los avisos de alerta temprana en todo el país.
Los telegramas de despido comenzaron a llegar a los hogares de los trabajadores, afectando áreas críticas como la Red de Observación, que monitorea factores clave como temperatura, presión y humedad. Desde el personal advierten que, sin este monitoreo continuo, la capacidad de predecir fenómenos extremos como ciclogénesis o inundaciones se verá severamente limitada. El recorte llega en un contexto de cambio climático que ha intensificado la frecuencia de olas de calor y tormentas severas.
Las manifestaciones frente a la sede de Palermo no lograron frenar la ejecución de los despidos, que ya alcanzan a más de la mitad de los 240 puestos estipulados para el recorte.
