El Congreso debate una ley para fiscalizar el stock del anestésico. El proyecto incluye auditorías obligatorias sobre descartes y sobrantes para evitar el mercado negro de medicamentos hospitalarios.
Ante la creciente preocupación por el desvío de anestésicos de las áreas quirúrgicas, ingresó al Congreso un proyecto para regular estrictamente el manejo del propofol. La medida surge tras detectarse el robo sistemático de ampollas en establecimientos de salud para su posterior utilización fuera de los protocolos médicos establecidos.
La diputada Silvana Giudici señaló que el robo de anestésicos demuestra fallas graves en la custodia de medicamentos dentro de las clínicas. La propuesta legislativa contempla que el propofol pase a ser una sustancia bajo control especial, exigiendo que cada centro de salud rinda cuentas sobre el stock disponible de forma periódica. Actualmente, las irregularidades en las cantidades existentes suelen pasar inadvertidas por la ausencia de una normativa que obligue a denunciar faltantes de manera inmediata. El texto del proyecto establece responsabilidades legales para directivos y personal administrativo que no cumplan con la trazabilidad del fármaco. Al ser un agente intravenoso que no posee antídoto, su peligrosidad en entornos no controlados es letal, lo que justifica la intervención directa de la autoridad reguladora nacional.
De aprobarse la ley, los hospitales deberán implementar sistemas de monitoreo más estrictos para garantizar que los insumos quirúrgicos no salgan de las instituciones de forma ilegal.
