El ensayo NordICC analizó a 84.000 personas durante 13 años. Si bien reduce un 18% la incidencia de la enfermedad, el impacto en la mortalidad fue menor al esperado.
Un extenso estudio clínico internacional, publicado en las revistas The Lancet y el New England Journal of Medicine, puso bajo la lupa la efectividad real de la colonoscopia como herramienta de salud pública. Tras seguir a más de 84.000 europeos, los investigadores arrojaron luz sobre la capacidad preventiva del procedimiento.
Los resultados indican que, aunque el estudio logró reducir la aparición de nuevos casos de cáncer colorrectal, el beneficio en la reducción de muertes fue de apenas el 10%, una cifra que sorprendió a la comunidad médica por ser inferior a lo proyectado. No obstante, los especialistas remarcan que cuando el paciente efectivamente se realiza el estudio, el riesgo de muerte disminuye drásticamente. Michal F. Kaminski, referente en prevención oncológica, señaló que si todos los invitados al estudio se hubieran realizado la práctica, la incidencia habría bajado un 45%.
Los expertos insisten en que evitar el diagnóstico y el tratamiento invasivo sigue siendo un resultado de alto valor para la calidad de vida del paciente.
