2 octubre, 2026
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Una investigación preliminar elaborada por NATS determinó las causas del desperfecto tecnológico ocurrido el pasado 8 de septiembre, descartando fallas humanas y revelando una coincidencia temporal milimétrica.

Un desperfecto informático de apenas un milisegundo de duración bastó para desencadenar un masivo colapso en el tráfico aéreo del Reino Unido, derivando en la cancelación de más de 2000 vuelos y dejando a cientos de miles de pasajeros varados en distintos aeropuertos del país.

El informe sobre el incidente, ocurrido el 8 de septiembre, estuvo a cargo de NATS, la compañía responsable de gestionar el tránsito aéreo británico. La falla afectó directamente al National Airspace System (NAS), un soporte tecnológico clave encargado de procesar la información de los vuelos y asignar los códigos que permiten a los controladores identificar a cada aeronave en los radares. De acuerdo con la investigación, el problema se originó cuando el software procesaba una solicitud de código y recibió simultáneamente un pedido de mayor prioridad; al pausar el primer proceso y retomar su curso, un defecto en el programa alteró los datos en una ventana de aproximadamente un milisegundo. Los especialistas concluyeron que si la segunda solicitud hubiera ingresado un milisegundo antes o después, el sistema habría operado con total normalidad.

Las consecuencias operativas se extendieron durante unas seis horas, período en el cual el centro de control de Londres perdió temporalmente la conexión con la plataforma nacional. Ante la pérdida de funciones automáticas y la necesidad de operar de manera manual, NATS restringió preventivamente la circulación de aeronaves para resguardar la seguridad. Los inconvenientes impactaron en estaciones aéreas de gran relevancia como Heathrow, Gatwick, Luton y Glasgow, generando demoras y cancelaciones masivas cuyas repercusiones continuaron aun después del reinicio y la recarga de los sistemas.

De este modo, el sistema aeronáutico británico logró esclarecer las causas de un episodio tecnológico inédito que puso en evidencia la vulnerabilidad de las plataformas de control automatizado.

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