Aunque el organismo elogió la desregulación económica de Javier Milei, incluyó un duro apartado sobre la falta de transparencia estatal. La advertencia coincide con la polémica por el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Las felicitaciones técnicas por el rumbo de las variables macroeconómicas argentinas llegaron acompañadas de un severo llamado de atención en materia institucional. En su último reporte de revisión, el organismo financiero internacional incluyó un pliego de observaciones estructurales que ponen el foco sobre la transparencia en la función pública, la flexibilización de los calendarios de control y la permeabilidad de las normas destinadas a evitar los conflictos de intereses en la alta esfera gubernamental.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) incluyó una fuerte advertencia sobre la transparencia estatal, las declaraciones patrimoniales de los funcionarios y el funcionamiento del Poder Judicial argentino. El documento, difundido tras la aprobación de la segunda revisión del acuerdo que habilitó un desembolso de USD 1.000 millones, plantea severos «desafíos» en la lucha contra la corrupción. Las observaciones adquieren un alto impacto político debido a la controversia que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por las revelaciones sobre sus viajes y la evolución de sus activos, en momentos donde su presentación patrimonial formal se encuentra demorada.
El tirón de orejas institucional del fondo expone las asignaturas pendientes que el Ejecutivo nacional arrastra más allá de los logros financieros de su gestión.
