El sangriento episodio ocurrió en la ciudad de Phoenix, estado de Arizona, tras un ataque previo en un bar. La atacante estaba en pleno trámite de divorcio con el padre de los niños de 2 y 10 años.
Un escenario de violencia intrafamiliar extrema sacudió por completo el inicio de la semana en el sudoeste norteamericano. Una aparente disputa por la disolución conyugal derivó en un raid criminal que incluyó intentos de homicidio en la vía pública, mensajes extorsivos de extrema crueldad y un trágico desenlace filicida que dejó consternada a la opinión pública local e internacional.
Una madre asesinó a balazos a sus dos pequeños hijos, le envió una fotografía de los cuerpos al padre de los menores y posteriormente se quitó la vida en la ciudad de Phoenix, Arizona, en Estados Unidos. Según reportó el Departamento de Policía de Phoenix, el brutal crimen que destruyó a la familia aconteció durante la madrugada del lunes 25 de mayo. La agresora, identificada como Andrea Davis de 38 años, disparó contra sus hijos Austin (10 años) y Andolan (2 años) dentro de la vivienda familiar antes de proceder a suicidarse.
Las autoridades forenses locales iniciaron las autopsias de rigor mientras preservan la escena para recolectar el material balístico utilizado en el hecho
