Ubicada sobre la Ruta Nacional 68, esta maravilla natural une Salta con Cafayate. Un trayecto de 90 kilómetros repleto de formaciones geológicas y miradores únicos.
Para disfrutar de paisajes desérticos y monumentales cañones no hace falta viajar a los Estados Unidos. En el norte argentino, la Quebrada de las Conchas deslumbra a miles de turistas con un recorrido escénico de montañas rojas y paredes erosionadas por el viento a lo largo de millones de años.
A unas dos horas y media de la capital salteña, el trayecto por la Ruta 68 ofrece una postal cambiante según la luz del sol, alcanzando sus mejores tonalidades durante las primeras horas de la mañana y el atardecer. Es un punto imperdible tanto para recorrer en auto particular como en excursiones guiadas.
El trayecto desemboca de manera directa en Cafayate, cuna del vino Torrontés, donde los visitantes completan la experiencia con visitas a bodegas, degustaciones gastronómicas, peñas folclóricas y recorridos entre viñedos.
Un itinerario imprescindible para descubrir la riqueza patrimonial y natural de la provincia de Salta.
