La tecnología desarrollada por Siemens Healthineers identifica biomarcadores clave sin necesidad de punciones lumbares. El avance permitiría diagnósticos masivos y no invasivos, transformando el tratamiento de la demencia.
El diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer está en las puertas de un cambio histórico. Gracias a una nueva generación de pruebas de sangre automatizadas, la detección de señales neurodegenerativas podría dejar de depender de procedimientos invasivos y costosos. Este desarrollo, liderado por la multinacional Siemens Healthineers, permite identificar «pistas» químicas en el torrente sanguíneo con la misma precisión que los métodos tradicionales.
El nuevo portafolio de investigación de la firma alemana incluye ensayos totalmente automatizados (denominados pTau217 y BDTau) que se procesan en analizadores clínicos estándar. Hasta ahora, el estándar de oro para medir la acumulación de proteínas tau y amiloide era la punción lumbar o los costosos escaneos PET. Sin embargo, estas nuevas pruebas detectan marcadores específicos años antes de que aparezca el deterioro cognitivo. El reconocido científico Henrik Zetterberg destacó que esta tecnología permite escalar los estudios a nivel poblacional, facilitando el seguimiento de pacientes y la búsqueda de nuevas terapias. Aunque por el momento estos test se centran en el ámbito de la investigación clínica, su alta precisión augura una pronta implementación en la práctica médica global.
Este avance representa una esperanza para millones de personas, permitiendo intervenciones tempranas que podrían retrasar significativamente el avance de la enfermedad.
