El pasivo crece $ 3.000 millones por mes. La empresa no brindó información clara sobre su producción ante las intimaciones del juez.
SanCor solicitó formalmente su quiebra ante la justicia de Santa Fe, reconociendo que no tiene recursos para seguir operando. La cooperativa acumuló US$ 120 millones de deuda, de los cuales US$ 90 millones corresponden a acreedores verificados durante el concurso que se inició el año pasado.
El juez Marcelo Gelcich había advertido sobre la «reticencia informativa» de la firma, que ocultaba sus contratos y manejos de caja. Según Atilra, esta situación se sostuvo gracias a que la empresa dejó de pagar salarios y aportes patronales. La quiebra pone fin a una agonía financiera que incluía un pasivo postconcursal de más de $ 6.000 millones.
Se espera una resolución judicial inminente para garantizar la seguridad de los activos de la planta.
