Eduardo Betancourt vivía en Palermo y fue hallado sin vida este viernes. En su casa se incautaron dosis de fentanilo, propofol y otros potentes sedantes.

Un enfermero entrerriano de 44 años fue hallado muerto en su domicilio del barrio de Palermo en circunstancias que la justicia intenta esclarecer. Eduardo Betancourt, quien se había mudado a la Ciudad de Buenos Aires hace algunos años, fue encontrado sin vida en su departamento de la calle Fray Justo Santa María de Oro, rodeado de una inusual cantidad de ampollas de fármacos de alta complejidad.
El operativo policial permitió el secuestro de sustancias como succinilcolina, haloperidol y diazepam, además de insumos descartables. El hombre fue encontrado en el comedor de la vivienda y, según trascendió, no habría participación de terceros en la escena. La noticia cruzó rápidamente las fronteras porteñas hasta llegar a su ciudad natal, Gualeguaychú, donde amigos de la infancia expresaron su desolación ante la pérdida inesperada de un profesional joven y respetado en su rubro.
La investigación judicial se centra ahora en determinar si el fallecimiento está vinculado a la ingesta de las sustancias halladas en el domicilio del trabajador de salud.
