Con un recorrido de 20 minutos y cabinas de última tecnología, la nueva atracción turística de Puerto Madero proyecta su inauguración para el próximo año.

La espera de una década llegó a su fin. En las últimas horas se intensificaron las tareas de suelo para la instalación de la gran rueda porteña, una obra que demandará un desembolso superior a los 8 millones de dólares y que promete cambiar la cara de la zona portuaria.
La atracción contará con 36 cabinas vidriadas, permitiendo que 288 pasajeros disfruten al unísono de una perspectiva única de la Reserva Ecológica y los rascacielos. Cada viaje tendrá una duración aproximada de un tercio de hora, tiempo suficiente para completar una vuelta completa a una altura que superará los 80 metros. Este desarrollo, gestionado bajo la órbita de la Corporación Puerto Madero, se suma a la tendencia global de ciudades costeras que utilizan estas norias como imanes para el flujo recreativo y comercial.
El proyecto avanza a paso firme con la mira puesta en 2027, año en que Buenos Aires finalmente inaugurará su propio balcón giratorio al Río de la Plata.
