El Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró junio con una suba del 1,9%, logrando una desaceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto al mes de mayo. Con este resultado, el indicador acumuló un alza del 16,8% en el primer semestre y alcanzó un incremento interanual del 33,5%, consolidando una tendencia a la baja en línea con las proyecciones oficiales y las estimaciones del sector privado de analistas económicos.
La trastienda de este índice y la incidencia regional de los aumentos dominan el interés del análisis económico actual. Mientras que «Recreación y cultura» lideró las subas con un 4,2% por el impacto del turismo, el rubro «Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles» registró un 3,3% debido a las actualizaciones tarifarias y de alquileres. En contraste, «Prendas de vestir y calzado» tuvo el incremento más leve del periodo, evidenciando una marcada disparidad en la dinámica de precios por sectores.
Los pormenores del reporte del INDEC subrayan que el IPC Núcleo avanzó un 1,6%, reflejando una evolución moderada al excluir componentes estacionales y regulados. En tanto, los precios estacionales lideraron las variaciones con un 3,4% de alza impulsado por verduras y servicios turísticos, mientras que los regulados treparon un 2,3% por electricidad y transporte público. La cifra de junio confirma la voluntad de que el índice quiebre el piso del 2%, consolidando el nivel mensual más bajo desde el mes de agosto pasado.
El dato confirma la trayectoria descendente. Se consolida el registro más bajo de los últimos diez meses.
