Un informe de la Universidad Austral revela que la recaudación bajó 0,85 puntos respecto a 2023. Pese al superávit fiscal, el país mantiene una nota baja en eficiencia y complejidad impositiva.
La presión tributaria en Argentina registró una leve caída en los últimos dos años, traccionada principalmente por el fin del impuesto PAIS. Sin embargo, un estudio del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad Austral advierte que esta baja no responde a una reforma estructural, sino a la caducidad de tributos específicos, mientras el sistema general sigue sin cumplir sus objetivos de eficiencia.
Según los datos procesados, la presión fiscal pasó de un 22,46% del PBI en el período 2019-2023 a un 21,6% en 2025. El informe destaca que el fin del impuesto PAIS —que financiaba al PAMI y la ANSES— y la reducción real en la recaudación por retenciones fueron los motores de esta merma. No obstante, en un índice de performance tributaria que mide de 1 a 10, Argentina apenas alcanza los 4,4 puntos. El país destaca positivamente en su balance fiscal debido al superávit público, pero reprueba en complejidad del sistema y en las altas alícuotas de Ganancias para sociedades, que se mantienen en el 35%.
Para los especialistas, el desafío pendiente radica en transformar la estructura impositiva para reducir los costos de recaudación y mejorar la competitividad de las empresas, más allá de la eliminación de impuestos temporales.
